Redacción. Los sistemas políticos y económicos más sólidos de Latinoamérica siguen siendo, en orden de importancia, Uruguay, Costa Rica y Chile, según el informe más reciente de la Fundación Bertelsmann.
El estudio indica que en democracia, Uruguay tiene la mayor calificación, seguido por Chile y luego Costa Rica, los tres con notas superiores a 9.
En el campo de mejoras económicas igualmente los tres países lideran la región con notas superiores a 8, mientras que en el tema de gobernanza sucede lo mismo con notas superiores a 7 en los tres casos.

El mapa mundial es mayoritariamente negativo y solamente estos tres países de Latinoamérica y otros tres países de Europa -Letonia, Estonia y Lituania- presentan buenas calificaciones en esos tres rubros.
“De los 137 países analizados en la edición de 2024, solo 63 continúan siendo democracias. La mayoría son clasificados como autocracias. Además, en los últimos dos años, las elecciones en 25 países han sido menos libres y justas, los derechos de asociación y asamblea se han visto restringidos en 32 países y la libertad de expresión ha sido sometida a controles más férreos en 39 países”, relata el informe.
Al contrario, países como El Salvador, Haití y Perú demuestran un notable deterioro de sus democracias y forman parte de esa corriente de aumento de las autocracias, que se unen a la dictaduras ya conocidas, como la de Nicaragua y Venezuela.

Costa Rica enfrenta al populismo chavista
El informe de la Fundación Bertelsmann, sin embargo, no pasa por alto que Costa Rica enfrenta una situación de populismo desde la campaña electoral con el entonces candidato Rodrigo Chaves.
El estudio resalta “una participación electoral históricamente baja, lo que indica que la población lucha contra la ambivalencia hacia la democracia”, además de la fragmentación en diferentes fuerzas electorales en el Congreso y que el “PPSD adoptó estructuras de campaña poco convencionales, ya que Chaves empleó tácticas populistas, lo que supuso una amenaza para la separación de poderes y la libertad de prensa“.
El reporte destaca que a pesar del importante gasto social del país, Costa Rica “enfrenta desafíos persistentes de pobreza y desigualdad persistentes”.
“Aunque el país ha experimentado un crecimiento económico, aún no ha alcanzado los niveles de PIB previos a la pandemia. Los problemas actuales abarcan un mercado laboral de dos niveles y deficiencias en la educación, caracterizadas principalmente por altas tasas de deserción escolar”, destaca el informe.

Destaca los esfuerzos del país para lograr “la sostenibilidad fiscal y reforzar la estabilidad macroeconómica. Sin embargo, la presencia de obstáculos políticos, burocráticos y financieros plantea desafíos. La implementación de reformas administrativas es crucial para superar estas limitaciones estructurales y mejorar las capacidades de ejecución e implementación del Estado”.
Aquí puede ver el reporte completo sobre Costa Rica.
El Salvador, Haití y Perú enfrentan lo contrario en democracia
Europa Press. El Salvador, Haití y Perú han experimentado en estos dos años un empeoramiento tal de sus democracias que las sitúan entre las más amenazadas de Latinoamérica, una región en la que es cada vez más común la presencia de posiciones políticas muy polarizadas que debilitan un ya de por sí fragmentado sistema de partidos.
Así se extrae de un último informe presentado este martes en Madrid por la Fundación Bertelsmann, en el que se ha alertado también de un aumento del número de “candidatos radicales” que pretenden colocarse fuera del sistema político tradicional, cuestionando unas instituciones “persistentemente débiles”.
“Latinoamérica es un exponente de cómo las corrientes autoritarias y extremistas han dañado los sistemas democráticos”, ha explicado el experto de Bertelsmann en Alemania y codirector del informe, Hauke Hartmann.
Una debilidad de los sistemas políticos que es una realidad a nivel mundial, ha apuntado Hartmann. “Solo en los dos últimos años, las elecciones en 25 países han sido menos libres, se han restringido los derechos de reunión y asociación en 32 Estados y en 39 la libertad de expresión se ha visto mermada”, ha denunciado.
El Salvador hacia una autocracia moderada
En el caso del país que dirige el presidente Nayib Bukele, Bertelsmann percibe que su modelo de gobierno es un claro ejemplo del “aumento desmedido” del brazo ejecutivo por delante del resto de instituciones democráticas, con una precaria separación de poderes que lleva a El Salvador hacia una “autocracia moderada”.
Bukele se ha beneficiado de la “autoritaria” política de seguridad interna que ha impuesto, aprovechando el descontento y el cansancio de la población ante décadas de inseguridad, delincuencia y corrupción, hasta tal punto que su modelo está siendo reproduciendo con matices en otros países de la región.
Las instituciones democráticas de América Central, desglosa el informe, son las que a mayores desafíos se enfrentan, si bien destaca la “resiliencia” de Honduras y Guatemala, país este último que ha sabido recientemente mostrar que los cambios a mejor también son posibles.
No obstante, la situación en muchos de estos países continúa siendo difícil ya que las nuevas instituciones y sus gobernantes tienen que lidiar con unos estándares del Estado de derecho autocráticos y a unas “viejas élites” que a través de sus “redes de poder” buscan “desviar” los procesos democráticos.
México y Brasil en problemas
La inestabilidad que se vive en América Central no le es ajena al vecino más grande la región: México, que, según el informe de Bertelsmann, es durante la última década uno de los países cuyas instituciones democráticas han venido sufriendo mayor erosión.
Así, el estudio sostiene que han sido varias las administraciones que de manera consecutiva han ido limitando los derechos de participación y debilitando el Estado de derecho con sus políticas, al mismo tiempo que se han mostrado incapaces de lograr avances significativos en la luchas contra la desigualdad y la inseguridad.
El otro gran gigante de la región que se halla en esta tesitura es Brasil, donde el actual Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva tiene que hacer frente a una gran resistencia interna de las facciones políticas afines al expresidente Jair Bolsonaro.
Influencia de potencias autoritarias extranjeras
El informe de la Fundación Bertelsmann también pone el foco en la cada vez mayor influencia que algunas potencias “autoritarias” extranjeras tienen en la región, como son los casos, apunta, de China y Rusia.
De acuerdo con Bertelsmann esta “influencia”, sobre todo a nivel comercial y en la formación de opinión pública, pondré “en jaque” el mantenimiento de las actuales instituciones.






Leave a Reply