Sobre el Banco Nacional y sobre la banca en general es poco lo que se puede decir bueno, si hacemos un recuento de calamidades, pero en esta oportunidad quisiera ir un poco más allá partiendo de una experiencia que, muy a mi pesar, es reiterada en los bancos.
➡ Esta no es una Dialéc-TICA para quejarme, porque de las pocas cosas que abundan en este país, una de esas son las quejas sobre los bancos. Y no me refiero a la banca nacionalizada, no, para nada, me refiero a toda la banca, incluso la privada. Credomatic, por ejemplo, tiene un servicio abusivo y vergonzoso.
➡ Pero hagamos la queja primero para pasar al trasfondo: Hoy estuve una hora esperando en el Banco Nacional de Tibás y solamente avancé 7 sillas, de las que 3 fueron porque una funcionaria se llevó a las personas que estaban ahí a otra fila. Dos adultas mayores de edad avanzada estuvieron, en su respectiva fila, esperando al menos 40 minutos de pie, sin una pinche silla. Cuando le pregunté al guarda sobre más sillas para ellas, solo me dijo: “ahí está el buzón de quejas”. Ah bueno, así lo solucionamos entonces. Eso sin decir que aquello de estar pasándose de silla en silla, oliendo los pedos y compartiendo virus de otros, es fundamentalmente estúpido. Y me perdonan que sea grosero, pero es que ya son décadas de este asunto y no han aprendido nada quienes administran esos bancos. Yo no pude recibir el servicio, porque no tenía el tiempo y, al paso que iban, duraría al menos una hora y media más ahí (necesitaría dos horas y media para un trámite que debería ser rápido y simple).

➡ Tengo casi 4 décadas de ir a los bancos y, desde que tengo memoria, ha sido la misma calamidad. Ese es mi primer punto, para preguntarnos: ¿Por qué es tan difícil que estos funcionarios puedan asumir y administrar una mejor atención de las personas? ¿Es burocracia estatal? No, pasé luego por Credomatic, en Tibás también, y la fila se salía del local. ¿Y no era que en la época tecnológica los servicios iban a mejorar y no sería necesario estar yendo a sucursales físicas? En Costa Rica no es así, cada vez que el BNCR o el BCR hacen un cambio tecnológico se genera toda una… calamidad, no hay otro adjetivo.
➡ Y aquí es donde nos preguntamos, ¿realmente la tecnología bancaria ha mejorado las cosas? Soy un entusiasta de que así sea, pero en los últimos meses, después de ver los datos por estafas bancarias y la escasa o nula protección de los bancos a los usuarios, así como el pésimo servicio que podemos ver, y cómo andan liberándose de responsabilidades, pues el asunto empieza a preocupar. Algo no está bien -de hecho está muy mal- y no sé si es el pésimo o pésima gerente del BN en Tibás solamente, pero me dicen que en todos los bancos la situación está así. Los relatos en redes son reiterativos.
➡ Hace unos días, cuando la aplicación del BN empezó a dar problemas, solicité a un periodista de ese banco alguna información al respecto, si había algún problema tecnológico, pero no obtuve respuesta. Hoy, después de insistir, obtuve un correo para enviar una consulta y así lo haré, pero la sensación que uno percibe es que el banco es un Poncio Pilatos en todos sus estamentos. Y eso es grave, porque las aplicaciones de estos bancos fallan repetitivamente, en tiempos de hora pico el sistema colapsa y los servidores no responden, por ejemplo. Y la atención virtual es peor, rara vez soluciona algo.

➡ Esa dinámica que los bancos presentan y los ciudadanos percibimos conduce inevitablemente a una gran incertidumbre, sobre todo en los adultos mayores. La gran mayoría de personas estafadas son, precisamente, adultos mayores. Las aplicaciones digitales y los controles que usan para el acceso, no son amigables con ese segmento de la población y, poco a poco, les van cerrando las puertas con cosas más complicadas. Pero, en general, la mayoría de las personas no confían en los bancos, y se sienten amarradas a todo ese mal servicio sin soluciones reales; más allá de toda esa publicidad errática y engañosa que se divulga en los medios de comunicación grandes y redes sociales (porque los medios pequeños no somos considerados, excepto que seamos de la red de cuido respectiva, pero esa es otra historia).
➡ Sumemos el gran problema de las puertas giratorias en el Sistema Financiero Nacional, donde los grandes jerarcas pasan de un lugar a otro, con más pena que gloria, sin soluciones y, más grave, sin realizar supervisiones adecuadas de los servicios financieros. Las consecuencias están a la vista, empresas financieras que quiebran regularmente y dejan a miles de personas con problemas financieros e incluso sin respaldo por su dinero.
➡ ¿Cuántos fondos multimillonarios pierden los bancos del estado cuando no se pagan enormes créditos como sucedió al Banco de Costa Rica con el Cementazo y el señor Juan Carlos Bolaños, por un manejo politizado y no técnico? Todos sabemos que la banca del estado ha servido para darle liquidez a financieras gota a gota (¿recuerda Instacredit?) y para grandes empresas que, a veces, no presentan sustento técnico, pero sí recomendaciones políticas. No quiero ni pensar lo que luego se va a descubrir en los bancos del estado después de los 8 años del chavismo, a juzgar por cómo han operado otras instituciones.

➡ Bancas estatales operando con criterios comerciales y politizados, sin ninguna claridad social y económica, que no invierten ni siquiera en cultura, educación y sector social, como deberían hacerlo con sus ganancias. Que además tampoco respaldan el crédito social. ¿Por qué los bancos del estado no tienen fondos concursables, no reembolsables, para promover pequeñas empresas o proyectos de alto valor ambiental, cultural y educativo? Me cuentan si ya existen, pero hasta donde sé, no hay nada de eso.
➡ Y ni se hable de eso que llaman Sistema de Banca para el Desarrollo, que solo sirve para traficar puestos, como quisieron hacer con el exministro del MAG, Victor Carvajal, hace unas semanas. Era tan evidente la red de cuido que finalmente tuvo que renunciar, pero nada pasa, la red de cuido siguió operando y ahora es viceministro de Hacienda. ¿Quién puede tener credibilidad que las entidades financieras de supervisión, los bancos y demás organismos realmente operan de manera saludable? Yo no, y cada día menos.
➡ Es decir, en conclusión, el pésimo del Banco Nacional en Tibás no es un asunto aislado, es un síntoma de una enfermedad crónica, que tiene décadas en este país, y que ningún gobierno ha enfrentado. Todo lo visto aquí nos revela, sí, una calamidad.
➡ ¿Privatizarlos? Nunca, eso es como tratar de curar un hongo poniéndolo en la oscuridad y con mucha humedad. Entregarle la gigantesca ganancia de nuestros bancos a unos pocos empresarios es obsequiar un negocio que no le dejará nada al país en el futuro y, además, desaprovechar la oportunidad de convertir estos bancos en verdaderas estructuras de beneficio social y económico. Es una estupidez que solamente beneficia a los multimillonarios y los comisionistas por debajo que babean con tremendo negocio, algunos políticos de a cuarto, corruptos, que solamente llegaron a la política para eso: comisionar.
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