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Un taxista que frecuenta estacionarse en Lincoln Plaza en Moravia aplica una medida sencilla y, al parecer, bastante eficiente para protegerse del coronavirus.
El transportista público creó una burbuja en torno de su asiento para crear un distanciamiento social, que construyó con plástico que adhirió al techo, asiento y demás superficies alrededor.
La tuitera @Marlenetica reportó el curioso caso:
Me vine en un taxi rojo de los de #LincolnPlaza y el conductor se protegió en su burbuja. Me di una mojada apenas llegamos a casa. Se vino un aguacero. pic.twitter.com/NIOO8vIpS0
— Marlene Hernández🏡🇨🇷 (@Marlenetica) May 29, 2020
Así como algunos taxis han construido una cabina para protegerse del hampa, esta medida tiene sentido también para evitar la transmisión de fluidos desde personas enfermas.
No obstante, el contacto con el pago de dinero por las manos sigue siendo un problema, porque el contagio también se puede dar mediante las manos, billetes y tarjetas.
Una gran cantidad de los taxistas que aún trabajan en el medio, por la dura competencia que trajo Uber, Didi y aplicaciones de transporte comunitario, son adultos mayores o de edad avanzada, que puede presentar factores de riesgo.
Esta medida no es solicitada por la autoridades de transporte público, se trata de una iniciativa del taxista, pero podría ser un buen ejemplo que pueden implementar los demás taxistas y transportistas de personas que trabajan con Uber, Didi, Indriver o cualquier aplicación.
La observación nos dice que quienes trabajan con esas Apps, así como los taxistas, no siguen al pie de la letra indicaciones de seguridad. Por ejemplo, los usuarios de Uber resiente la ausencia de alcohol gel, limpieza y la imposibilidad del aislamiento al no poder sentarse atrás cuando van solos. Además, los conductos no usan mascarillas, excepto raros casos.




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