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Dialéc-TICA: Las 3 Costa Rica y la derrota cultural de una generación -parte 1-

Dialéc-TICA: Las 3 Costa Rica y la derrota cultural de una generación -parte 1-
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  • Dialéc-TICA es una sección que comenta, confronta, dialoga y razona con intercambio de argumentos e ideas sobre el acontecer de Tiquicia.

➡ Cuando hablamos de la derrota cultural de una generación, hablamos de mucho más que uno o dos procesos electorales. Nos referimos a una generación que, a pesar de muchas décadas de vivencia, parece no haber comprendido asuntos esenciales sobre Costa Rica. Veamos.

La política es permanente, de ella dependen la economía, la educación, la salud… y en general todo lo que nos ocupa a las personas. El diálogo, la negociación y el pensamiento no cesan, mientras las decisiones son irrenunciables, por eso la política es mucho más que unas elecciones nacionales o regionales, mucho más que ganar o perder una partida o un debate. La política es un asunto muy serio, no una mejenga en el barrio o un grupo de troles insultando y amenazando en redes sociales.

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➡ Lo anterior es necesario decirlo, porque para muchos fanáticos la política parece no tocarles. En la política costarricense tenemos hoy 3 grandes grupos, según los resultados electorales recientes: los apáticos (les importa poco o nada la política), los demócratas en amplitud y los que podríamos denominar como consumistas del populismo autoritario. El abstencionismo -los apáticos- forman cerca de un 31%, mientras que los demócratas alcanzan un 36% y los populistas un 33% del total de la población.

➡ Antes de que alguien diga que el chavismo -que representa hoy al populismo autoritario- ganó las elecciones con un 48%, es preciso hacerles entender que ese es el porcentaje de votos emitidos, pero en el total de la población electoral eso representa un 33% aproximadamente. Así las cosas, los chavistas son poco más de 3 cada 10 ticos, NO SON EL PUEBLO ni lo representan en su totalidad, aunque ciertamente supieron imponerse en este proceso electoral y en la democracia hoy son mayoría. No deberían quejarse ni atacar mucho a la democracia, porque les favorece ahora que ganaron las elecciones.

➡ En la Universidad San Marcos -a quienes agradezco su respaldo académico y patrocinio- expuse estos datos y otros datos en una reciente conferencia que les comparto en video aquí abajo. La exposición fue parte de un ciclo de conferencias para celebrar el 20 aniversario de CulturaCR, en la que también se presentaron expositores de la talla del politólogo Luis Guillermo Solís, del economista Leonardo Garnier, del gestor cultura Fernando Rodríguez, del activista Sergio Ortiz, del arquitecto de sistemas William Martínez, entre otros. ¡Nadie nos quita lo bailao!, dicen por ahí, 20 años se dicen fácil, pero representan más de lo que podemos imaginar.

➡ Otro dato impactante y definitivo es que las provincias, los cantones y los distritos con menores niveles educativos y socio económicos votaron en una relación de 6 a 4 a favor del populismo autoritario (y en algunos casos hasta de 7 a 3). ¡Y no solo basta ver las provincias! En los cantones y distritos es muy evidente también. Por ejemplo, revisamos los distritos de Tibás y fue en la León XIII -el más pobre de los distritos- donde el chavismo ganó ampliamente. Resultó muy claro que entre menos educación y menos riqueza, más chavismo.

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➡ La confirmación de esa contundente realidad no sorprende ni alerta, porque ya se veía venir que los segmentos de población con menos educación eran los defensores de ese discurso básico sostenido por el rencor y la revancha, y que muchos definen como manipulador, el discurso del populismo con el golpe autoritario. En esos territorios gana el discurso, “la hablada”, no los hechos ni las propuestas serias, porque es más fácil convencer “con labia” basada en las históricas molestias de la gente, que tratar de explicar o dar a entender algo.

➡ Pero además se confirma que hay un gran reclamo de los sectores vulnerables, menos poseídos y menos educados. La pregunta es si ¿vamos a seguir en el hábito político de prometer y convencer con supuestas soluciones o si vamos a exigir también a las personas que aporten lo suyo? La política basada en promesas es un fracaso y es el germen de cultivo de la molestia popular en democracia, sobre todo cuando las promesas son imposibles, inviables o se promete a la gente solucionarle lo que ellos debería solucionar por sí mismos. Estoy hay que ponerlo en su justa dialéctica (confrontación de ideas).

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➡ Y eso es la política, una dialéctica permanente que no se queda solamente en un resultado electoral, sino también en el estudio de dos conceptos claves: la educación política y la cultura política. Siguiendo con los datos de los comicios de febrero pasado, salta a la vista que Costa Rica no es un país ideológico en su mayoría y tampoco es un país con determinaciones sobre sus capacidades en esos temas. Su educación política (educación cívica) es claramente deficiente, pero el país tiene un respaldo de fuerza democrática que podría rondar la mitad de la población (no solamente de quienes votan). Incluso quienes valoran la democracia votaron por el populismo por seguir un discurso de supuesto cambio o mejora.

Nuestra cultura política tiene al menos 70 años de construirse, se procura una cultura democrática, pero ha demostrado trastabillar ante las amenazas modernas, como la narcoactividad y los intentos por instaurar un régimen autoritario e, incluso, dictatorial, si se les permite. La social democracia costarricense del siglo pasado perdió fuerza a finales de esa centuria y dio paso a un liberalismo económico importado que empezó a pujar por su cuota de poder, aunque perdía la mayoría de sus batallas en el plano electoral. Al resquebrajarse ambos modelos, se abrió la puerta de lo que hoy vivimos, una Costa Rica que se percibe muy diferente, aletargada y casi siempre derrotada, sino que lo digan el fútbol, la educación, la ciencia, las artes o todas las creatividades y talentos de este país.

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Vivimos una derrota cultural, el despertar de un sueño que pudo ser y un retroceso que huele muchísimo a los años ochenta. La derrota de un modelo, porque la gente que fracasó en ese modelo lo está destruyendo, sin saber si le está haciendo un favor al diablo (y ya sabemos lo que hace el diablo cuando le hacen favores). Me dirán pesimista, pero es que el realismo es usualmente pesimista. En todo caso, la historia es cíclica y quizás a la vuelta de la otra esquina podamos ver de nuevo la luz. Queda resistir, seguir resistiendo.

➡ Finalmente, es importante entender que quienes más apoyan al populismo autoritario en Costa Rica son personas con edades superiores a los 40 años, los que se denominan boomers y generación X, los hijos del machismo y del patriarcalismo del siglo pasado. Son, además, como se puede ver en la conferencia de Leonardo Garnier en el Encuentro CCR en la U San Marcos, la que fue denominada como la generación perdida, una generación que no tuvo éxito en la educación costarricense y cuyos números presentaré próximamente en la parte 2. Esta es la generación que enfrenta una derrota cultural que luego la historia contará en sus detalles.

Vamos al grano, programa.

Siga la conferencia completa referida en este video y comparta:

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