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Dialéc-TICA: El machismo en las mujeres víctimas y cómplices

Dialéc-TICA: El machismo en las mujeres víctimas y cómplices
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En esta nueva entrega de Dialéc-TICA abordamos un tema que no agrada a muchas y muchos en nuestra sociedad doble moral. El machismo en las mujeres, que son víctimas y cómplices, es más común de lo que pensábamos. (Imagen: fragmento de portada del libro “La mujer víctima y cómplice” de Yadira Calvo, ECR).

➡ Y este es un tema que genera molestia, no le gusta a la gente saber estas cosas, porque no le gusta a la gente verse confrontada con lo que considera sus “principios y valores”. A nadie le gusta que “le cambien el chip” impostado desde muchas décadas atrás. Y, además, eso implica algún esfuerzo, y muchas personas ya no quieren hacer muchos esfuerzos a ciertas edades, siempre es más fácil “creer” en lo de siempre, aunque “parezca equivocado”.

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➡ El machismo en las mujeres no solamente es más común de lo que pensábamos, sino que también coincide con una generación de mujeres, principalmente las que tienen 40-45 años o más. Eso no dista que haya machistas jóvenes. Y tampoco significa que en esas generaciones mayores de 40 años todas sean machistas, cuando en realidad la mayoría no lo son, más bien esa es la generación de mujeres valientas que ha venido liberando al país (y al mundo) del machismo troglodita.

➡ No se trata hoy de hacer un tratado sobre el tema, sino de sorprenderse por cómo muchas mujeres -en redes sociales y en la realidad- no tienen pena alguna de defender machistas, como los agresores de mujeres y abusadores sexuales. Y no hablo de una madre defendiendo a su hijo machista, no, hablo de mujeres que se someten y defienden a capa y espada a los machistas. Defienden a sus novios machistas, a políticos machistas, a sus vecinos machistas y, en general, defienden la condición del macho alfa que, aparentemente, las seduce y les anula el amor propio, así como su propia identidad de género.

➡ Por ejemplo, la ministra de Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), Paula Bogantes, quien después de ser regañada y humillada en público no tiene reparos en sus alabanzas y defensas del agresor. Hablo de Pilar Cisneros y cómo ha construido un mundo de mentiras para defender a un hombre que ha dado hartas evidencias de machismo y agresión contra mujeres, como Rodrigo Chaves. Hablo de Signe Zeicate, quien después de la humillación de saberse engañada por una infidelidad que le dio a Chaves otra hija con otra mujer (paradójico que solo hijas tenga), no tuvo reparos en presentarse públicamente como “primera dama” a inaugurar el curso lectivo. Hablo de las presidentas ejecutivas del Inamu y del Pani, Yerlin Zúñiga y Kenly García, respectivamente.

➡ Todos somos machistas, dirán. Claro, yo también he sido machista y a veces ni me doy cuenta que lo soy, pero hay una diferencia en serlo y sentirse orgulloso de ello, y serlo por incauto. Pero cuando una mujer dice: “ese sí es un verdadero hombre”, cuando se refiere a un hombre que agrede a otros e impone autoridad vulgar y violenta, entonces el asunto realmente preocupa. Y las mujeres que dicen o piensan cosas así de personajes como Rodrigo Chaves (cuando le habla pesado a otras mujeres o incluso a otros hombres) realmente nos preocupan. ¿Qué falta en nuestra sociedad para que las mujeres dejen de reproducir los mismos valores y argumentos que las dañan? ¿Qué falta para que las mujeres no respalden esas conductas y a quienes las practican?

➡ La expresión de que la mujer es víctima y cómplice la acuñó la preclara Yadira Calvo, Premio Magón de Cultura, para explicar que las mujeres son quienes lamentablemente transmiten el machismo, tanto en los hijos como en el sistema de valores sociales, porque ellas le dan legitimidad a las conductas machistas: “los niños no deben llorar”, “póngase hombrecito”, “el hombre es la cabeza del hogar”, “el hombre debe invitar siempre”, “sea un buen partido para tener una buena novia”, y muchas más expresiones.

➡ Hay otro elemento que incide directamente en que las mujeres sean cómplices del machismo: las religiones machistas. Cultos como los Testigos de Jehova y algunas sectas evangélicas, como las pentecostales, validan conductas machistas, donde el hombre es cabeza de la familia y quien decide arbitrariamente lo más importante. La Iglesia Católica y su jerarquía masculina que, hasta ahora, está pensando en ordenar mujeres sacerdotisas, después de seguir imponiendo una cultura medieval que impuso toda una interpretación machista de esa doctrina religiosa. Y claro que no, no todos los cultos cristianos son machistas, pero son excepcionales. La agresión y el abuso sexual hacia la mujer se valida, muchas veces, en los valores “cristianos”, lamentablemente.

➡ Aquí no hay mucho más para ahondar, el tema es claro y está bien trazado. Sin embargo, debemos resaltar en este Día Internacional de las Mujeres que la manifestación de este domingo 8 de marzo tiene un reclamo justo, claro y urgente: reclamar por el debilitamiento de instituciones valiosas como el Inamu, Pani, CCSS, MEP, ICE, entre otras.

➡ Pero, además, por su instrumentalización política para perseguir personas basándose en una falsa protección de los niños y de las mujeres, cuando es el propio presidente Chaves quien ha reproducido un discurso machista y agresivo que envalentona a muchos agresores y agresoras. No se olvide cuando Chaves dijo en Sabalito de Coto Brus que a él le dieron mucha coyunda cuando era pequeño, tratando de validar que la agresión infantil es válida. No se olvide de la persecución al excandidato Álvaro Ramos o el uso del Pani también para perseguir a la exjerarca Gloriana López y separarla de su hijo, justo después de que fuera despedida de esa misma institución.

➡ En este Día Internacional de la Mujer se requiere tener presente al machismo como elemento de una sociedad cada vez más agresiva, más insegura y violenta. Se requiere pensar y confrontar que son las mujeres, en primera línea, las llamadas a no ser cómplices de pensamientos retrógrados del siglo pasado. Se requiere, aunque cueste un poco, cambiar el chip y modificar conductas machistas, sobre todo esas que validan el machismo en los niños y jóvenes (varones y mujeres). Si ya nosotros no pudimos erradicar esa plaga que tiene al mundo postrado en la guerra y el crimen, que sean las próximas generaciones, es nuestra responsabilidad como padres, madres, abuelos, abuelas, tíos, tías, seres humanos.

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