Son edificios construidos en los siglos XVIII y XIX, en la época de la Colonia, por lo que tienen más de 2 siglos de existencia y, a pesar de terremotos y climas intensos del trópico, aún permanecen de pie.
Como prometió hace un año, incluyó una partida de ¢300 millones para lograr que el templo abriera de nuevo sus puertas al público este 2019. En total, el Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura y Juventud invirtió ¢670 millones para recuperarlo.