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Entrega 3: ¿Cómo pintan los y las aspirantes presidenciales? De conservadores y populistas: Laura Fernández, Fernando Zamora, Douglas Caamaño y Natalia Díaz

Entrega 3: ¿Cómo pintan los y las aspirantes presidenciales? De conservadores y liberales: Laura Fernández, Fernando Zamora, Douglas Caamaño y Natalia Díaz
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Hoy analizamos casos conservadores y liberales para la próxima contienda electoral en Costa Rica: Laura Fernández, Fernando Zamora, Douglas Caamaño y Natalia Díaz. Aunque en estos comicios el tema ideológico no permeará mucho entre los electores, es importante también marcar ese elemento de análisis.

Continuamos con la tercera entrega de esta serie que analiza las pintas que nos ofrecen los y las aspirantes presidenciales, así como sus posibilidades de ganar las próximas elecciones nacional en febrero del próximo año. Al final del artículo le explicamos en detalle qué analizamos en estas entregas.

Aquí usted podrá ver todos las ediciones de VAMOS AL GRANO, el programa que busca poner los puntos sobre las íes y generar conversación crítica.

Si no la ha leído, las anteriores entregas le compartimos los enlace a continuación:

Entrega 2: ¿Cómo pintan los y las aspirantes presidenciales? De tardíos y probables: LM Alpízar, Calzada, Amador y Ramos – Culturacr.net

Laura Fernández

La candidata chavista Laura Fernández Delgado empieza la carrera electoral como la abanderada del oficialismo y como la aspirante con más preferencias electorales, según los estudios de opinión serios y científicos. Representa y defiende además la continuidad del gobierno populista de Chaves Robles, uno de los mejores valorados por al menos la mitad de los ticos, pero también uno de los más rechazados en la historia reciente.

Según los estudios, el techo de Fernández es menor al de las demás candidaturas que hoy se muestran fuertes: Robles, Dobles y Ramos. El anti chavismo le establece un techo de gente que nunca votaría por ella y que representa cerca de un 11% según Enfoques. Es decir, tiene buen margen para cosechar nuevos votos, aparte del apoyo inicial que tiene del chavismo más fanático, que ronda el 12% según el CIEP o el 20% según Cid-Gallup. Cada encuesta tiene metodologías diferentes que inflan o reducen indecisos y por eso dan porcentajes diferentes.

El CIEP recordó que los candidatos que empiezan con porcentajes altos, según la historia reciente, tienen más desgaste al inicio y nunca han ganado las elecciones. No obstante, el fenómeno chavista es un poco diferente, porque antes era el PLN o el partido fabricista quienes empezaban con fuerte apoyo.

Sin embargo, no es raro que haya emergentes populistas con gran apoyo, porque Juan Diego Castro en la elección del 18 estuvo punteando las preferencias al inicio, pero cayó al final. El caso del PAC es más particular y diferente, porque cuando ganó empezó estando en el margen de error de las encuestas. Algo similar pasó con Chaves y el PPSD. Su propuesta no fue populista, sino que hacia el final pareció al elector una propuesta de sensatez.

El CIEP también deja claro que, a pesar del 54% de apoyo al actual gobierno, Fernández no parece recibir ese apoyo, sino que hay un porcentaje que podría rondar el 30% de personas que parecen analizar mejor su voto. En consecuencia, Laura Fernández no tiene un cheque en blanco y deberá conquistar muchos votos aún para llegar a la recta final.

La candidata ha cometido recientemente serios errores que podrían afectar su imagen con las personas que ejercen el voto silencioso, como el anunciar la posibilidad de eliminar garantías individuales de los ciudadanos y la evidente mentira del micrófono espía en su oficina, que terminó en el hazmerreír de las redes sociales durante la semana anterior.

Vamos al grano, programa.

En este caso, se sabe que para los seguidores fanáticos del chavismo no importa el error o peligro que la candidata evidencie, pero hay una porción del electorado que sí resiente y se preocupa ante esas manifestaciones anti democráticas. La candidata ha venido dando pruebas de ser imprudente, tratar de (mal) imitar a su padre y madre políticos -Chaves y Cisneros- y en esos intentos fallidos está dejando una estela de dudas.

Por otra parte, en el marco de los debates parece consistente que no tendrá ventura, porque ha demostrado escasa habilidad discursiva y poco conocimiento de lo que habla, los ejemplos son varios. Sin embargo, podría ponerse como víctima y ganar adeptos por pena o por “indignación” ante el ataque de los otros. Pero no creo que sus contendientes, como Ramos, Robles o Dobles, acudan al ataque artero u ofensivo.

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Podría ella no asistir y el daño será peor, porque dejará en evidencia su incapacidad para ese público que le falta por conquistar.

Fernández tendrá que enfrentar el hecho claro de que las demás candidaturas la adversan directamente, porque representa al populismo y una amenaza anti democrática, de manera que por un lado puede dominar el relato, pero por el otro puede cometer muchos errores graves que le resten apoyos, mientras intenta manejar aquello de que “no importa que hablen mal de mí, lo que importa es que hablen”.

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En todo caso, las probabilidades de la candidata son altas si logra capitalizar el apoyo al mandatario entre la gente con menos conocimiento de la política, pero incluso puede sucumbir ante la calidad de los y las demás aspirantes. Siento que tiene 40%-60% probabilidad de pasar a la segunda ronda.

En mi percepción personal, más intuitiva, considero que la candidata vendrá a menos y sin las ventajas de un gobierno haciendo proselitismo y beligerancia política para generar favorecimientos indebidos, es bastante posible que hacia el final se desinfle, sobre todo ante la ausencia de carisma propio y de la maquinaria gubernamental que la ha venido apoyando.

Crucigrama de Culturacr.net

Y no podemos desdeñar que el cúmulo de denuncias y amenazas que implican a las candidaturas de su partido, terminarán indefectiblemente por explotar en la imaginería popular.

La idiosincrasia costarricense, así como el comportamiento en las últimas 3 elecciones, nos dice que los electores se deciden hacia el final y es ahí cuando toman decisiones individuales que pueden convertirse en decisiones colectivas que trasciendan. Un mal desempeño de Fernández, así como algunos imprevistos que podrían surgir, pueden incidir en que la candidata chavista se quede solamente con el apoyo fanático. Mi intuición y sensatez me dice que hacia el final todo explotará en contra para ella y su grupo.

Fernando Zamora

Fernando Zamora Castellanos es un candidato particular: ex liberacionista, tan conservador como Fabricio Alvarado, pero habla -por ejemplo- de proteger al productor agrícola nacional -algo que al liberalismo conservador de los religiosos no interesa-. Parece no tener claridad ideológica, pero es comprensible por un aspecto relevante: pertenece a la vieja guardia de un partido histórico que durante mucho tiempo fue conservador y propagó los valores patriarcales, como el machismo.

No es un candidato que esté en la mente de los electores, a pesar de sus mensajes -a veces fúricos- y sus reclamos populistas. Rebusca la atención de los medios con expresiones controversiales, algunas bastante medievales, como cuando defendió que la norma del aborto terapéutico permitiría el aborto amplio, lo que claramente no fue así.

Como conservador está más cerca del chavismo y del fabricismo que del PLN actual. Sin embargo, tiene posiciones social democráticas en temas agropecuarios, sociales y económicos que son respetables. Es un experto del tema judicial y sus propuestas pueden ser valoradas y tomadas por quienes ganen las elecciones, como un aporte a destacar.

No está en los números de las encuestas, no es un candidato considerado por las masas, no parece tener carisma para encantar, no tiene una imagen que parezca agradable -a veces se muestra malhumorado o molesto-, y no ofrece algo diferenciado a lo que ya se conoce de otras candidaturas. No le veo ninguna posibilidad, pero no es necesariamente un mal candidato.

Ya lo tuvimos en Entre Líneas:

Douglas Caamaño

Este es un candidato también conservador, chavista y bastante reaccionario, que no ofrece algo diferente al conspiracionismo fabricista o al liberalismo anti comunista de Feinzaig o Natalia Díaz. Se expresa usualmente de manera soez y, al igual que Zamora, son claramente anti-PAC y anti progresismo.

Sus expresiones en redes dejan claro que no es un candidato carismático, ni talentoso, como para persuadir al electorado. No parece ser más que un comodín del chavismo y, bueno, una cara más en la papeleta. Ninguna posibilidad de avanzar.

Natalia Díaz

Natalia Díaz Quintanilla es una vieja conocida de las elecciones presidenciales y de la política nacional. Tiene talento, encanto y habilidad política, pero enfrenta serias contradicciones, como el hecho de haber sido la ministra de la Presidencia durante la mitad del gobierno Chaves Robles, aunque ella insista en desmarcarse y criticar la actitud y personalidad de Rodrigo Chaves.

Con esta candidata se debe ser cuidadoso al valorarla, porque tiene carisma, parece sencilla y empática, además de que ya aparece en las encuestas, porque es conocida por su trayectoria política.

Además, no tiene un techo muy bajo, así que una gran parte del electorado está a su disposición, excepto claramente entre quienes rechazan al liberalismo como una opción política para Costa Rica. Díaz es claramente una candidata del empresariado y una candidata que plantea reducir el estado, aunque no es tan conservadora en temas religiosos y sociales como los demás del grupo conservador-liberal.

Incluso, no es descabellado pensar que Díaz pueda banquear a Fernández dentro del chavismo. Muchos chavistas, no los fanáticos, pueden ver en ella una candidata aliada que muestre mejores sensaciones, y que sea más acertada y conocedora. Sin embargo, es parte del dilema con Díaz, quien quiere desprenderse del chavismo, pero le puede convenir acercarse un poco en ciertos momentos. Eso también puede generarle rechazos, por “pancista”, entre los electores.

Si pensáramos que hay unos 6 candidatos que parten con ventaja en las encuestas, incluiría a Natalia Díaz. Aunque en la encuesta del CIEP ella no aparece, en las otras aparece esporádicamente, sobre todo en Opol. Sin embargo, esa no es confiable, de manera que más bien parece un esfuerzo proselitista para sembrarla en el arranque electoral.

Si Díaz no logra cautivar lo suficiente entre octubre, noviembre y principios de diciembre, ya luego es difícil pensar que pueda descolgarse y pelear por el spring final.

Estuve en Entre Líneas:

¿Qué analizamos?

Se trata de un análisis de pros y contras, de carisma e imagen, de presencia y discurso, así como de probabilidades estadísticas, que en conjunto pueden ayudarnos a crear un cuadro de cada una de las candidaturas presidenciales.

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Es, en principio, un análisis subjetivo -porque la política es subjetiva-, pero que pretender ser lo más objetivo posible, para aportarle al lector pistas sobre lo que podría venir en la próxima campaña electoral.

No es un estudio que busque decir verdaderes últimas o absolutas, sino solo brindar acercamientos y elementos de análisis para que entre todos vayamos creando mejores fotografías de la realidad electoral que tenemos hoy y que podría venir en los meses siguientes.

Incluso al final de cada análisis jugamos un poco a ser Pitonisos y realizamos proyecciones posibles del futuro de cada aspirante, eso sin duda podría crear más controversia, pero siempre es interesante medir qué tan acertados podemos ser con nuestras predicciones.

Nótese, además, que el análisis en este momento prescinde de las campañas publicitarias de cada partido, porque todavía no han despegado.

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